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Un buen día, conversando con un amigo diseñador de modas sale a
relucir el tema con respecto a mi nueva adquisición, la belleza de cámara
profesional que recién había comprado en mi viaje con escala en Panamá, y así
de simple, como quien no quiere la cosa este me recomienda que porque no
realizaba un taller o curso de fotografía digital en una institución que
conocía y tenia muy buenas referencias. Cosa que me parecía muy
buena idea, ya que después de haber intentado leer en varias oportunidades el
gran manuscrito de 258 páginas llamado "manual" no había
logrado realizar al menos una toma que diera una buena impresión como imagen
fotográfica.
Es en ese preciso momento cuando tomo la decisión de inscribirme en mi
primer taller de 20 horas de Fotografía Básica Digital, cinco sábados
consecutivos de 4 horas académicas cada uno y llega el tan ansiado día, mi
primer día de clases que comenzaba a las 8:00 de la mañana, suena el
despertador de mi teléfono celular el cual había programado para las 6:45 am,
esto con la intención de que me diera chance de darme un buen baño, tomar un
buen cafecito calientico, desayunar, y por supuesto ser el primero en llegar a
mi clase de fotografía.
Tal cual como Kiko, salgo yo con todos mis "macundales" adquiridos
para tan esperada ocasión, lleno de una emoción única que me embargaba
con cada minuto que pasaba, estaciono mi carro, bajo mi maletín de la cámara,
accesorios, cuaderno , lapices, lo único que me faltaba era un trípode y no me
lo lleve porque pensaba que no iba a ser necesario para ser le primer día.
Tomo asiento en el salón de clases, saludos a algunos compañeros, caras
nuevas, nuevos contactos, y respiro profundo observando cada detalle del aula
mientras esperábamos la entrada de nuestro instructor... inmediatamente hace
entrada el individuo, un elemento con aspecto bastante bohemio y muy autentico,
en jean, franela, zapatos converse de color negro y un cintillo que era justo y
necesario para sostener semejante "peluca" que lucia con gran
desparpajo y autenticidad. Este se presenta, y pide que nos
presentemos todos con detalle, nombres, apellidos, estado civil, profesion,
edad y porque razón queríamos estudiar fotografía.
En ese momento caigo en cuenta que la única razón que yo tenía, era que me
había comprado la cámara y no la sabia manipular o utilizar de manera de
obtener buenas imágenes y capturar momentos que deseaba recordar, pero cuando
llego mi momento de presentarme no tuve el valor sino de decir que consideraba
que era muy bueno para tomar fotografías, cosa que por supuesto notarían si me
pedían hacer algunas tomas básicas, simples...
Susto!!!
Pasó mi momento todos nos presentamos y seguidamente se presenta el
instructor dándonos referencias de toda su experiencia como fotógrafo
profesional y al finalizar llega el comentario final, y es que el individuo en
cuestión lanza la tan inesperada recomendación:
- ¡¡¡ Todos ustedes los presentes, absolutamente todos deben leerse el
"manual" de la cámara!!!.
Inmediatamente recordé que ese mal llamado manual, que son las instrucciones
para las funciones practicas y reproducción de imágenes y donde obtendría los
conceptos básicos acerca de la cámara, estaba engavetado desde el primer
momento que intenté realizar alguna lectura de semejante manuscrito, jejejejeje
que remedio, no me quedo otra, tuve que leerlo!